¡Hola, amigos!

Hoy quiero contarles todo acerca de una reunión que tuve con dos compañeras ministeriales, amigas y hermanas en Cristo.

Estuvimos las tres en mi casa compartiendo temas interesantes para las mujeres: el rol de nosotras como madres, esposas, empresarias y ministras del Señor.

Lizmarlin De León, líder de intercesión en nuestro ministerio, y mi querida Heidy Vilorio, pastora y líder del Ministerio de Matrimonios en la congregación, conversaron conmigo acerca de cuáles son las claves para mantenerse en estado feliz y en modo Fe, y siempre proyectando lo de Dios en sus vidas.

De hecho, en esa oportunidad, quisimos abarcar el tema espiritual: ¿cómo nosotras podemos separar el tiempo de cada rol y ser eficientes en todas las áreas de nuestras vidas sin llegar a perder nada?

Por ejemplo, Lizmarlin es madre, empresaria, esposa, y también madrastra.

Yo la considero una mujer poderosa, con unas herramientas de guerra y de intercesión muy grandes dentro del mundo espiritual.

Y lo más importante es que esas herramientas no sólo las utiliza en el ámbito espiritual, sino también en el natural.

Incluso, a veces en el evangelio tenemos un mal concepto creyendo que ser intercesor solamente es reprender al enemigo con nuestra palabra; pero déjenme decirles que, por los frutos de ella (Lizmarlin), puedo testificar que no solamente se trata de hablar, orar, declarar y desatar, sino de vivir una constante intercesión por tu hogar, por tu esposo, en tu familia, en la iglesia y para todo el pueblo.

Entonces le pregunté que cómo ella mezcla lo que es la parte del liderazgo dentro de la iglesia con el papel de la mujer en la casa, la empresaria, la esposa, la madre, la madrastra, etc…

Y ella contó que, sin lugar a dudas, todo tiene su tiempo y todo tiene su hora bajo el sol, como dice la palabra. Y que la oración y la intercesión, deben formar parte de nuestro estilo de vida.

También afirmó que nuestra intercesión debe ser clara y debe estar enfocada a que los demás puedan visualizar en nosotros quiénes somos en el Señor.

Por su parte, mi amiga Heidy, a quien defino como una mujer sumamente sabia, también nos habló acerca de cómo distribuye su tiempo como esposa, empresaria, líder y madre de cuatro hermosas criaturas.

Heidy nos dijo que en esta vida todos nacemos siendo hijos, con nuestros padres como guías, pero ningún mujer nace sabiendo ser esposa, no existe un manual para ello.

Y una frase de ella que me llamó mucho la atención, fue “sólo existe un manual de vida que se llama Biblia”.

Pero no quiero seguir adelantándoles parte del material. Mejor los invito a que vean el video completo de esta amena conversación, y que saquen el mayor provecho de estos consejos de vida por parte de estas servidoras.

Haz clic aquí para ver el video completo.

¡Dios los bendiga!