¡Hola, amigos!

Despedimos septiembre… Un mes lleno de altibajos, como ha ocurrido con la mayoría de los meses de este año tan particular. Porque mejor es llamarlo “particular” que “malo”.

Malo del todo no es, porque nos ha dejado muchas enseñanzas. Y una de ellas, aunque suene un poco trillado, es haber aprendido a valorar lo que somos, lo que tenemos y cuán bendecidos estamos.

Pero lo que realmente quiero decirles es que, con Fe, pueden aumentar el nivel de gloria en sus vidas.

Se contará una nueva historia… lo que creyeron cuando no vieron, hoy lo recibirán.

Se está abriendo un nuevo ciclo de bendición para los justos de Dios. ¡En el nombre de Jesús!

Es tiempo de gloria y tiempo de victoria… ¡Un nuevo comienzo para todos!

¡Aleluya!