¡Hermano(a)!

Sabes muy bien que si lo que estás pasando ahora mismo, lo hubieras pasado antes, no lo hubieras resistido. De igual forma, lo que pasaste antes, hoy es algo insignificante para ti; porque eres más fuerte, eres más paciente, y todo lo que ocurrió, ha provocado que dependas más de Dios e incrementes y utilices la FE.

Sólo tienes que saber que el gigante que enfrentas es grande porque Dios sabe que puedes con él, y porque tú siguiente victoria te dará a conocer como un gran VENCEDOR.

¡Tú puedes!

Si vas con Jehová de los Ejércitos, ¡tú puedes! Puedes con las pruebas más duras, puedes con los obstáculos más difíciles, puedes con cualquier clase de batalla, puedes, y no importa el tamaño de las barreras.

Ve siempre de la mano del Señor, y verás cómo todo lo que crees que es perjudicial y difícil de vencer, empequeñece. Verás cómo sales victorioso de todo aquello que enfrentes, pero sobre todo, verás que Dios es quien tiene el control sobre todas las cosas.

Tú vete a dormir, y deja todo en sus manos.

¡Dios te bendiga!